Proyecto simple

Origami

Quienes gustan de bucear la web como yo, se habrán encontrado con unos cuantos modelos, proyectos, experimentos y desafíos para simplificar nuestras vidas.

En algunos casos, pareciera que más que simplificar, las complican aún más.

Por falta de tiempo para poder dedicarle a los desafíos, por falta de espacio para poder resolver el orden, por falta de motivación porque no queda del todo claro los fundamentos de tales experimentos.

Que conste en actas: no digo que las ideas sean malas, digo que quizás no encontré el molde para poder replicarlas.

 

Se me vienen varios proyectos que vengo leyendo los últimos años: Projet 333, el armario cápsula, la magia del orden, varios desafíos de declutter (declutter = eliminar el desorden de nuestras vidas).  De todos ellos pude sacar muchas ideas, descartar otras tantas y finalmente poder sintetizar en las que más se acomodan a mis necesidades.

 

Simplificar no se agota en acomodar o descartar ropa.

Pero acomodar y descartar ropa, puede ser un punto de largada interesante en la carrera de simplificación.  Como tantas veces se ha dicho, simplificar tu vida no es una carrera de velocidad sino de regularidad.

 

Son pequeños cambios de hábitos, de consumo y de ideas incluso.

Cambios en nuestra alimentación, en el ejercicio que hacemos (o queremos hacer), en los libros que leemos, películas que vemos.  En todos los estímulos que recibimos de ese mundo que está ahí y en el cual vivimos.

 

Como primera medida, es necesario partir del deseo, genuino y comprometido, de tener una vida más simple.

Si no tenés ese deseo, ni te gastes en seguir leyendo.

 

Si tenes el deseo de simplificar tu vida, bienvenido al “Proyecto simple”.

 

Origami

El arte de escuchar

Comunicación, de Tute
http://tuteblog.blogspot.com.ar/2011/10/comunicacion.html

Somos palabras.  Pronunciadas, pensadas, escuchadas.  A veces gritadas, y otras tantas veces silenciadas.

Sólo podemos ser en palabras.

Es imposible siquiera pensar sin ellas.  Nuestro pensar las necesita para ser.

Somos un cúmulo de palabras juntas, revueltas y separadas.

 

Somos diálogos.

Somos conversaciones.

Conversaciones con otros o con nosotros, pero conversaciones al fín.

 

Somos lo que decimos y lo que callamos.

Pero también, o sobre todo, somos lo que escuchamos.

La manera en que escuchamos a los otros y a nosotros,  habla del tipo de personas que somos.

Somos cómo escuchamos.

Somos a quién escuchamos.

 

 

Comunicación, de Tute
Comunicación, de Tute

Echale la culpa a las esperas

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– Mamá, ¿qué es un cafechino?

Y me alegró la tarde.
Simplificar la mirada, el oído, el tacto, el gusto.
El camino a la felicidad está plagado de cosas simples.
Una pregunta desde el asombro de un niño, fruto del no saber, de no dar nada por sentado ni por sabido.
Tomar un café.  Saborearlo.  Agradecerlo.  El café y el momento del café.
Llenarme los ojos con cosas bellas.
Escuchar y pronunciar palabras de amor.  Amorosas.  Amables.  Amistosas.  En cualquier charla, aún con desconocidos.
Hacer el bien.  Mirando a quién.  A los ojos.
Mi viejo se reía con los ojos.  Y con las cejas.
No tengo ese don.
Yo me río a carcajadas, haciendo mucho ruido, un poco ordinaria.  Guarangamente.
El camino de a la felicidad está plagado de cosas simples.  La risa es una de ellas.  Habría que tomar un poco más en serio la risa.  Ejercitarla a diario.  Por lo menos una vez al día. Como si cargáramos combustible para poder andar.  Y andar.  Y andar.  Y andar.  Hasta que la felicidad sea encontrada en el camino a ella.
 Capuchino

Ideas para simplificar el lavado de la ropa

Olvida de preocuparte por la ropa!

Lavar o no lavar.

No es una cuestión.  Lamentablemente.  Siempre sueño con algún descubrimiento que logre hacer de la ropa algo descartable.  Sería mucha basura, lo sé.  Quizás alguien pueda inventar algún día la ropa comestible, no? La usás, a la noche la metés en el microondas y se transforma en una rica y nutritiva cena.

Pero hasta tanto eso suceda, tendremos que seguir lavando ropa.  Y como nos gusta simplificar todo, hasta el lavado, les paso algunas ideas para que el tema de la ropa deje de ser un tema.

 

  • No plancho.  Pongo el lavarropas y en el mismísimo instante que termina el lavado, cuelgo todas las prendas “de arriba” (remeras, camisas y camisolas) en perchas. Es más que suficiente.
  • Tengo un día de lavado específico.  Los viernes sábanas y los sábados toallas.
  • Cuando saco las sábanas limpias de la soga, las doblo y meto todo el juego armado en una de las fundas.  Simple y sencillo.  No tengo que perder tiempo buscando y armando juegos. Y a la vista queda mucho mejor, prolijo y lindo!
  • Trato, no siempre lo logro, de doblar y guardar la ropa ese mismo día.  Son cinco minutos y me evita tener que ver la ropa limpia en una silla durante semanas.  Me ha pasado, lo confieso.
  • A veces uso suavizante, a veces uso una fórmula casera (una mezcla rara de las mías) y a veces no uso nada.  Mi favorito, por lejos, agregarle al suavizante, a mi mezcla o a la nada, cinco gotitas de Aceite Esencial de Limón.

 

¿Ustedes cómo hacen para organizar el lavado?

¿Lo odian, lo aman, o les da lo mismo?

 

 

 

Olvida de preocuparte por la ropa!
Olvida de preocuparte por la ropa!

 

Pan casero en menos de una hora

pan

Sí, leíste bien, menos de una hora!

Amo el pan, mi familia ama el pan, mis amigos aman el pan. ¿Dije demasiadas veces la palabra pan? Una más entonces.

Me encanta hacer pan, pero la verdad que soy un poco ansiosa, para cocinar y para todo. Por esa razón es que siempre dejaba el pan de lado.  Una leudada, amasar, otra leudada, cortar, esperar, esperar y esperar.  No, gracias, te hago un budín.

Busqué durante años recetas de pan fácil y fundamentalmente, rápidas.

Les paso mi preferida (hasta ahora, claro)

 

Ingredientes

  • 1/4 taza de azúcar
  • 1/3 taza de aceite
  • 1 taza de agua
  • 3 y 1/2 tazas de harina común
  • 1 sobre o 1 cuadradito de levadura
  • 1 huevo
  • sal

Poner en un bowl el azúcar, la levadura y el agua.  Mezclar un poco.  Dejar descansar 15 minutos.  Sí, sólo 15 minutitos.

Agregar la harina, el aceite, la sal y el huevo.  Amasar un poco.  La masa te avisa cuando ya está lista.  Suena raro, es cierto, pero te juro que te avisa. Dejar descansar 10 minutos y ya que estás ahí, prendé el horno.

Armar bollos y poner en una placa con un poco de aceite o fritolin en horno medio de 20 a 25 minutos o hasta que sea el color de pan deseado.

Sacar del horno y disfrutar de la vida.

Pd.  La misma receta con harina integral y un buen puñado de semillas, te queda un pan integral exquisito.

 

pan

13 razones para ordenar y descartar juguetes

juguetes

juguetes

 

 

 

Luego de arduas jornadas (ni tan arduas ni tantas jornadas)  poniendo en orden todos los juguetes de la casa, te cuento algunas razones que puedan ayudarte a ordenar.  Ya sé, es un embole ordenar. Pero bien vale la pena.  Ponete buena música, preparate unos mates, encontrale la vuelta.

Mis 13 razones para ordenar los juguetes:

1- La limpieza es más fácil.  Sí, somos muy vagos y no nos gusta pasar mucho tiempo limpiando.

Es la mejor razón, lejos.  Con menos juguetes, un niño puede incluso colaborar con el orden y la limpieza.  Nada fácil, ojito.  Pero posible de lograr.

2- Los niños pueden pasar más tiempo al aire libre o haciendo otras cosas como leer y dibujar.

3- Los niños aprenden a concentrarse y jugar por períodos de tiempo más largos.

Obvio, todos los chicos se distraen, todos.  Sin embargo, cuando un niño está involucrado en el juego imaginativo sin ser distraído por el desorden de juguetes sin fin, seguro va a jugar más tiempo y más feliz.

4- Los niños realmente juegan más si tienen un menor número de juguetes.

Cuando hay demasiados juguetes disponibles, los niños no pueden elegir.  Menos juguetes reducen las opciones y hacen más fácil elegir algo con qué jugar.

5- Tendrán menos necesidad de espacio de almacenamiento.

No hay necesidad de rotaciones de juguetes o sistemas de almacenamiento complicados e inaccesibles.

6- Los niños aprenden a considerar sus propias compras con cuidado.

Mi hijo mayor tiene claro que no entran juguetes nuevos sino salen los más viejos.

7- Vos vas a ser más reflexivo a la hora de comprar juguetes nuevos.

“¿Realmente queremos este mamotreto en la casa ahora que por fin hemos puesto en orden todo?”

8- Los niños son más creativos.

Siempre.  Las mejores ideas surgen frente a la escasez.

9- Los niños aprenden a contentarse con lo que tienen si no esperan nuevos juguetes constantemente.

Quizás no al principio, es cierto.  La mayoría de los chicos piden, piden y piden.  A la larga, se acostumbran.  Como todo en la vida.

10- Los niños aprenden a encontrar nuevos usos para los juguetes que quedan.

Un sombrero, una sábana y tenés una obra de teatro montada.

11- Vas a ahorrar dinero.

Mucho.  Muchísimo diría.  Quizás no es la motivación principal para tener un número menor de juguetes, pero seguro que es un gran beneficio. Vas a ahorrar en los mismos juguetes, en soluciones de almacenamiento para juguetes, reparaciones, reemplazos y baterías!

12- Los niños aprenden a cuidar bien de sus juguetes.

Por ejemplo, si sólo hay uno o dos muñecos especiales seguramente van a ser tratados con mayor cuidado.

13- Tu hogar y tu familia estarán en paz.

Todos, los chicos no se van a pelear, vos no los vas a retar porque todo es un desastre, ni tampoco vas a jugar a piedra, papel o tijera con tu marido para ver quien junta todo.  Descartar juguetes puede traer una calma refrescante a su hogar.

Y ustedes,  ¿Tienen muchos juguetes en casa?

¿Los chicos acomodan lo que usan?

 

 

 

 

La casa estará en orden

sacar todo

sacar todo

 

 

Aclaración exageradamente importante.  No soy ordenada.  El no es ordenado.  Nuestros hijos no son ordenados.

Nunca me volví loca por el tema del desorden.  Más bien todo lo contrario.

Pero un día, siempre los hay, los peros claro, pero un día me dieron ganas de investigar un poco eso de ser ordenados.  Porque son como las brujas las personas ordenadas, nadie cree en ellas pero que las hay, las hay.

Descubrí que hay tantas maneras de poner orden como personas.  Navegando la web pude encontrar miles de teorías, consejos útiles, criterios e imperativos que muy lejos están de nuestra idea de simplificar.

Justamente, la base de todo este proceso, es hacerlo simple.  No voy a mostrarte un Manual de Procedimiento de cómo Simplificar tu Vida en 5 minutos.

La idea es sólo mostrarte cómo lo estamos haciendo en nuestra casa y a su vez, me encantaría que nos cuenten cuál es la manera que ustedes van encontrando en el camino.

Nuestra largada es PONER LA CASA EN ORDEN.

Elegimos ese paso por muchas razones, demasiadas quizás y lo cierto es que no vale la pena extendernos en los porqués, sino puntualizar en los paraqués.

Beneficios de tener una casa ordenada:

> No perdemos tiempo buscando cosas necesarias

> No perdemos tiempo limpiando cosas inútiles

> No perdemos tiempo comprando cosas innecesarias

> Liberamos espacio y creamos aire

> Liberamos mente y creamos momentos felices.

En resumen, ganamos tiempo, paz y felicidad.  Que no es poco.

Y ustedes, ¿Tienen sus casas ordenadas?  ¿Les gustaría ir por más?  ¿Nos acompañan en este desafío?

Gracias por pasar!